12 de marzo de 2012

la venganza de las palabras


Él dijo ecléctica y a ella le dieron ganas de conocerlo. Él la comparó con un salto mortal, y a ella le gustó cómo sonaban sus palabras.
Ella habló de arte, de su arte y el de los otros. Ellos se entendieron escribiendo sobre noches estrelladas.
Él habló de una obra, una de sus obras y ella pudo comprender el significado que no había encontrado.
Ella habló de la muerte y le dio alivio no ocultar su pena.
Las palabras se dieron cita esa tarde. Las palabras y también los gestos.
Pero las miradas no se encontraron. Las miradas no pudieron mirarse. Y fue tan grande el impacto que los enmudeció a los dos.

9 de julio de 2011

un regalo no es cualquier cosa



Escribe un papá....

¨ El otro día llegué un poquito tarde a casa y Luchi me esperaba aún despierto. Como sabrás él nunca fue un chico de esos de pedir cosas. Traeme esto o aquello. Comprame, comprame. No la verdad es que nunca lo acostumbramos a esperar cosas. Pero con el asunto del álbum de los jugadores de fútbol empezó a esperar que le traigamos “fichus”, y por ahí te revisa el bolso o los bolsillos para encontrar algún paquetito escondido que adrede dejas que vea. (mi amor)
Bueno el asunto es que llego tarde y me pregunta si le había traído algo. Pero lo dijo con tanta ansiedad que me dio lástima y le dije
-“cerra los ojos”
Cuando lo hizo le di un beso
Pero para mi sorpresa se enojó bastante, y con casi lágrimas me dijo:
-NO! Un beso no es un regalito. –Un regalito es algo “envolvido” !!!! Y se me puso a llorar mal. –Bua – Nunca me compran un regalito – bua - bua
Obviamente que nos consolamos mutuamente.¨

Bueno el asunto es que llego tarde y me pregunta si le había traído algo. Pero lo dijo con tanta ansiedad que me dio lástima y le dije
-“cerra los ojos”
Cuando lo hizo le di un beso
Pero para mi sorpresa se enojó bastante, y con casi lágrimas me dijo:
-NO! Un beso no es un regalito. –Un regalito es algo “envolvido” !!!! Y se me puso a llorar mal. –Bua – Nunca me compran un regalito – bua - bua
Obviamente que nos consolamos mutuamente.¨

hipótesis de gestación

Hace algunos años....

Conversando con Luciano (6 años) sobre los novios, los besos y esas cosas... a las que por obviedad tengo prohibidas. Me mira con carita de ¨te mato si le das un beso a algún chico¨ y entonces le digo:



y pero algun dia la tia va a tener un hijito. ¿No queres tener un primo? Luciano me mira serio, se acerca y me dice: - ¡Pero tendrías que comer cosas malas!-



- ¿Cómo es eso? ¿Qué tu mamá comió cosas malas?

- Si, mi mamá comió mucha ensalada (y mueve la mano alrededor de su panza). En la panza hay un espiritu que es como una máquina que amasa y amasa y hace un bebito. Después la panza (hace gesto de se va agrandando como en tres etapas hasta que está muy gorda). Grita ahhhhhh. Y dice: el bebito sale por la vagina..






¿No es muy lindo?

15 de junio de 2011

¿Qué te imaginás?

 
Me detuve detrás de la puerta. En silencio. Ellos hablaban en secreto. La puerta estaba apenas entornada. Una luz naranja se asomaba por esa pequeña hendija. Los dos lloraban pero ella parecía soltar una carcajada de vez en cuando. ¿Por qué? El tono de sus voces era apenas perceptible. ¿Sería por algo que había hecho yo esa tarde? ¿O era algo de lo que no debía saber, por lo menos no por ahora?
Tenía frío. Lo raro era que no era invierno. Me gustaba tener los pies libres, sin medias, ni pantuflas. Correr por la alfombra del pasillo de un lado hacia el otro. En casa no hacía frío. Pero ese día fue como pisar la nieve seca después de dos o tres días.
Sonó el teléfono y ellos dejaron de hablar. Él salió de la habitación corriendo y yo no me puede mover. Pies como rocas. Pero él no me vio, ni siquiera miró hacia donde yo estaba. El teléfono estaba en el living comedor. Al final del pasillo. La llamada duró poco, enseguida regresó con una barra de chocolate. Entró en la habitación naranja sin mirarme y la abrazó.

27 de marzo de 2011

cuidado con el gas pimienta....

¿Qué pasó?


Pasó que caminaba por la calle... Pasó que justo o fue casualidad la tarotista dijo: ¿les leo el futuro? Pasó que dijimos que no... Y ahí nomás se nos cerró la garganta y empezamos a toser y a toser... La gente que pasaba por la calle lo mismo: un grupo de chicas, una mamá con un bebé. Todos al unísono tosiendo. El semáforo en rojo. La espera eterna y no podíamos parar de toser. Algo muy feo... ¿qué era? Yo pensé que era un escape de gas o algo así. Corrimos hasta el bar de enfrente... Entramos y la gente también adentro tosía... Nos sentamos. Parecía una película de epidemias en la que de repente todos los personajes se van muriendo. Parecía, pero por suerte no era. Al fin un poco de aire (renovado).

Aparentemente era gas pimienta nos comentó el mozo... y después de unas ricas cervezas ¡todo volvió a la normalidad!

28 de enero de 2011

El regreso

Día 14:
En el día 13 de las vacaciones, y como no podía ser de otra manera, se me acabó el gas. Y fue justo cuando me estaba bañando... Total que me tuve que bañar con agua fría... Tampoco fue tan terrible y no me hice demasiado problema. La idea era cambiar una garrafa por otra. La de repuesto no estaba llena, sino que tenía como un cuarto. Pero cuando fui a hacer todo el procedimiento.... se puso complicado. Metí la mano por el hueco que hay entre el techo de la casilla y la puerta y probé de cerrar la rosca. Pude. Pero después no pude pasar la manguera para la otra. Subí a buscar las llaves del candado. Traje el llavero correspondiente. Pero ninguna de las llaves era la correcta. Volví a subir y encontré dos llaves sueltas (era un candado nuevo, el anterior se había oxidado). Al final pude abrir el candado pero ni caso con la manguera. Fui hasta la casa del encargado. Pero no estaba.
Estaba todo nublado y parecía que se iba a largar a llover. Yo justo había pensado volver al Havanna a usar el wi fii para escribir en el blog y tomar la merienda. Y estaba ahí viendo qué hacer.... y al final me decidí y me fui rápido. En tal caso si llovía me podía tomar un taxi. Además ya tenía que ver de sacar plata del cajero y reservar el taxi para el día de hoy. Eso fue lo que hice.
Hoy me toca regresar. Arranco desde temprano con los últimos preparativos para cerrar el departamento. Hago una lista. Es que dejar cerrado el departamento por todo el año es mucho, como también la responsabilidad de no olvidarte nada. El tiempo no pasó volando, sobre todo cuando ya no tenía nada más para hacer. Estoy un poco asqueada y prefiero no almorzar. El micro sale a las 15.30 horas. Ayer le pedí al taxi que me trajo si me podía venir a buscar a las 14.30hs. Me dice que sí y le pido un teléfono por las dudas.
Es la 1 y espero a que pase el tiempo leyendo un nuevo libro que me regaló una amiga (la de Mar del Plata) para mi cumpleaños. Es de Manuel Puig y se llama ¨ Cae la noche tropical¨.
A las 14 horas ya voy cerrando todo. Empiezo a bajar la valija. Por Dios hay de todo en esa valija... todo lo que traje más lo que tengo que llevar de acá que está sucio, como las sábanas, las toallas. UF!!! Le tengo que abrir el fuelle. Está a tope la pobre. Pobre de mí que la tengo que bajar por la escalera. Además en la mochila llevo la computadora. Y en alguna mano la bolsa con los alfajores. Completo viene el asunto. Bueno, bajo todo y me siento a esperar en la entrada del edificio. Ya me quiero ir. Es que no estoy ni acá ni allá. Espero. Son las dos y veinte. No sé si llamar al taxista o confiar en que se acuerde. Y pienso que por ahí le sale otra cosa y como el viaje mío son apenas diez pesos no creo que quiera venir para acá. Espero. Viene una señora y me pregunta si alquilo porque está buscando para alquilar. Está un poco perdida. Le explico donde estamos. Sigue buscando. Yo sigo esperando. Ya pasaron diez minutos del horario y entonces busco la tarjeta y lo llamo. Y no, no puede, está con otro viaje, pero dice que me manda a otra persona. Espero. Y ¿si no viene?
Pero al final viene. Menos mal. Ya le digo que estaba a punto de llamar a otro taxi, que llegó justo a tiempo. Voy a abrir la puerta del asiento de atrás pero no abre y me dice que me siente adelante. Bueno... Y me pregunta si la pasé bien, que con quien vine, que de qué trabajo. Y cuando le digo que soy maestra jardinera me dice (lo que todos dicen) ayyyy que lindo.... y agrega ¨ya me parecía... ¨ Y yo le pregunto si tengo cara de buena, y me dice... que la voz es de buena. Le digo que si no venía ya no iba a tener voz de buena... y justo llama el compañero, el que me dejó plantada, porque si yo no llamaba no había pensado antes en mandarme a alguien, me hubiera quedado esperando y esperando.
Llego a la terminal. Son las 15 horas. Tengo media hora o menos. Y bueh... creo que acá es cuando me olvido de procurarme el alimento. Algunas galletitas o ¨sanguchitos¨ de miga. Ni bien llega el micro me subo. La otra vez cuando vine habían repartido unos paquetes con galletitas y golosinas y una botella de agua. Estoy esperando ver qué hay en el paquete porque ni bien arranca, y cuando creo se me pasan los nervios, me viene el hambre. En el paquete no hay tantas cosas ricas como hubo en el primero, pero de a poco y no tanto, me voy comiendo todo. Todo tiene forma de miniatura: unos roklets, mani salado, un rollo de dulce leche y chocolate blanco, una barra de cereal (tamaño normal) y un paquete de grisines.
A todo esto esta vez pedí un asiento individual, pero al lado mío en los asientos dobles, se sienta una pareja un tanto especial. Cada uno acá puede sacar sus propias conclusiones...ÉL considerablemente mayor que ella... Todo el viaje de lo más melosos...
El viaje creo que fue el más largo, aunque llegamos media hora antes de lo previsto.
Esto fue todo... Gracias por estar del otro lado...
Hasta la próxima!!

26 de enero de 2011

Deportes

Día 12:

A la tarde vuelta otra vez a caminar hasta el muelle. A la mañana mucho calor. Me enteré que en Buenos Aires la sensación térmica llegó hasta los 44 grados. Un infierno debe haber sido.
Tengo el viento en mi contra pero así y todo camino. Bueno y acá hay que decir también que todos los deportistas estaban en mi contra. Los que juegan al futbol y usan toda la playa como cancha y que nunca te ven, o si te ven se hacen los boludos y te pasan por encima. Y quizá a alguno se le escape ¨ perdón pipi¨. O los que juegan a la paleta y pan pin pan la pelota va de de un lado hacia el otro. A algunos se les cae y gentilmente me agacho a alcanzarla… a veces cuando se va medio lejos, confieso que me hago la sonsa. Otros que juegan a la paleta pero tirando la pelota para donde pega el viento y como que tenía un efecto bumerang. Parecía que me iba a dar en el medio del marote pero no. O los adolescentes que juegan a tirarse bombas de arena y se mueren de risa, se ve que lo están pasando de lo mejor. Pero justo a mí se me ocurre pasar por ahí, por suerte no me llega ni una bomba. O el perro que sale del agua con la pelota entre los dientes.
Hoy descubrí que hay un nuevo ¨deporte¨. No sé cómo se llamará. Pero es una tabla como la de surf, en sí es un poco más redonda y ovalada. Es lisa por ambos lados. Y bueno, parece que lo divertido es jugar en la orilla, como a patinar arriba del agua. A uno le sale bien, otro se cae al suelo, a otro la ola le queda corta.
Llego al muelle después de 40 minutos… es el viento que viene en contra. Porque al regresar lo hago en la mitad del tiempo. Y volviendo escucho a lo lejos que alguien está gritando ¨señora, señora¨ y yo la verdad que ni pío, ni me doy vuelta. Pero al tercer llamado ya veo la pelota. Y me detengo. Le tiro un pase. Y le digo algo en relación a la especificidad del término señora que no se aplica a mi caso. El muchacho solo se disculpa diciendo que no ve de lejos. Excusas.